Receta de potica de nueces

Publicado el 20 de febrero de 2010 · 16 comentarios

Potica de nueces, un clásico

Potica de nueces, un clásico

A lo ancho y a lo largo de Eslovenia1, cuando llegan las Pascuas y las Navidades, es tradicional hacer potica (po-TI-tsa), un pastel/torta/dulzura que es tan sinónimo de Eslovenia como lo es la poesía de Prešeren o los puentes Plečnik. Hay muchos tipos diferentes de potica, pero quizás la más popular sea la potica de nueces (orehova potica), y por eso aquí les dejo la receta. Les aviso: no es fácil, pero vale la pena!

Ingredientes

La Masa

  • Harina tipo 000, 200 g.
  • Harina tipo 00000, 400 g.
  • Levadura de cerveza, 30 g.
  • Huevos enteros, 3.
  • Azúcar, 3 cdtas.
  • Leche tibia, 200 cc. aproximadamente
  • Sal, 1 cdta.
  • Ralladura de limón, cantidad necesaria (¡a gusto, vamos!)
  • Manteca, 100 g.

Relleno (¡y qué relleno, señores!)

  • Vino tinto, 200 cc.
  • Azúcar, 250 g.
  • Nueces picadas (no molidas, eh), 500 g.
  • Galletitas escolares (Manón, Lincoln… ni muy saladas ni muy dulces) picadas, 100 g.
  • Azúcar con escencia de vainilla, 2 paquetitos (cada uno tiene 26 g). Si no conseguís, ¡improvisá!
  • Canela molida, 1 cdta.
  • Pasas de uva remojadas un tiempito en rhum, dos puñados.
  • Miel, 1 cda.
  • La mermelada que más te guste, 1 cda.
  • Chocolate en polvo, 1 cda.
  • Queso blanco (o crema agria, para los europeos), 3 cucharadas.
  • Café molido, la puntita de un cuchillo.

Preparación

Tamizar las dos harinas en un bol, y en una esquina poner la sal. Formar el kvasec2 mezclando la levadura con una cucharada de azúcar, otra de harina, y dos de leche tibia, agregando más leche de ser necesario. Dejar a temperatura ambiente, hasta que el kvasec crezca un poco, pero no mucho, ¡que se baja! Luego agregar a la harina, pero teniendo mucho cuidado que no toque la sal.

De a poco ir agregando la leche tibia, la ralladura del limón y los huevos, y formar una pelota. Recomiendo pensar en algún político o truhán, y con esa concentración estrellar la masa contra la mesa unas 40 veces. Luego pasar la masa a un bol, y agregarle la manteca derretida. Juntar todo con la mano (un verdadero enchastre), hasta que la cosa se integre y adquiera un color bien amarillo. Nuevamente concentrarse en algún político y arrojar la masa contra la mesa unas 50 veces más, pero ojo: es importante no pasarse con el castigo másico, para que ésta no se canse mucho y después no trabaje en el horno.

Hervir el vino en una cacerola, y luego agregar el azúcar. Verter todo esto sobre las nueces picadas, y luego sumar el resto de los ingredientes del relleno (sin olvidar el rhum donde se remojaron las pasas). Tratar de vencer el impulso de comerse todo el relleno ahora mismo.

Rellenando la potica de nueces

Volviendo a la masa, pisar con un palo de amasar hasta dejarla de un centímetro y medio de espesor. Desparramar el relleno caliente a todo lo largo como se ve aquí a la izquierda.

Enrollar desde uno de los extremos hasta formar una salchicha gorda3, y ahí nomás enviar al molde de potica, previamente enmantecado y enpanralladizado.

Como lo más probable es no tengamos en casa un molde de potica, lo que necesitamos es como una flanera grande de arcilla (ver al final el detalle). Si no hay caso, non preocuparum largum vivirum: también podés acomodar la gorda lombriz en una fuente de horno igualmente pretratada.

Calentar el horno a 175 ° (mediano-fuerte), y en la parte más cercana al fuego poner un pequeño cacharro (de loza o acero inoxidable) con agua. Esto es para que el horno se humedezca y la potica no se seque mientras dure la cocción.

Dejar la potica por 15 minutos arriba del horno (¡no adentro, eh!), para que leve un poco, siempre a tempratura ambiente4 . Luego de los mencionados quince minutos, apuñalar varias veces a la pobre víctima con una aguja de coser o similar, para generar agujeritos por donde la potica “respirará”.

Hornear 55 minutos. Cinco minutos antes de que esté lista, preparar un café dulce y bien aguado, con el que pintaremos la superficie de la potica INMEDIATAMENTE después de sacarla del horno. Una vez hecho esto podremos dejarla cubierta con un lienzo para que se enfríe en su propio molde.

Pintando la potica de nueces con café

Pintando la potica de nueces con café

Ahí lo tienen, el secreto mejor guardado de la cocina eslovena, derechito desde su lugar de origen, para usted. ¿Difícil? Sí, pero no imposible. ¿Quién se anima con la receta?

¿Preguntas, dudas, errores? ¡Déjenlos en los comentarios!

  1. Que no es ni muy ancho ni muy largo, para ser sinceros []
  2. Intraducible. []
  3. Tipo escherichia coli, pero llena de amor y no de bacterias []
  4. Rožica es fundamentalista al respecto: nada de abrir ventanas o puertas mientras se hace potica, OK? []

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Escrito por Carlos Yoder

Acerca de Carlos Yoder, quien escribió este artículo

Carlos "Carlitos" Yoder nació en Buenos Aires hace treinta y pico de años, y vive en Eslovenia desde el Fiero Invierno de 2005, atraído por el amor de una eslovena. Es el fundador y editor responsable de Eslovenia Corazón, y cuando no está tipeando detrás de un monitor lo encontramos sentado en el piso haciendo música de la India, o dando clases de español.

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